15 de diciembre de 2008

COLOMBIA: Pasto, Popayán, Cali

UUUUUhhh! Qué nervios se aproxima la frontera con Colombia y todas esa imágenes que uno se mete en la cabeza sobre este país: guerrilleros, militares, paramilitares en las rutas, en la calle, en las ciudades, en todos lados. El terror de los secuestros, los narcotraficantes, los retenes, etc.
Fue la frontera más tranquila y fácil que alguna vez hayamos pasado.
Las terribles historias y miedos sobre este país se borraron desde este momento: terminamos con los gendarmes de la frontera tomando mate adentro del motor home de Clau, Ale, Lito y Leo (la familia argentina que se sumó al grupete), nos dieron la más cálida bienvenida y sobretodo el primer ejemplo de qué clase de personas son los colombianos.

Los primeros kilómetros en Colombia fueron hermosos. Paisajes llenos de precipicios y ahora los Andes se dividen en tres y se ven valles por todos lados...
Por la ruta esta repleto de retenes militares, todos esos nervios que teníamos se nos van cuando al fin en uno nos paran y nos sacan las intrigas: nos piden los papeles pero nos terminan confesando que la intriga era de ellos y querían que les contáramos de nuestro viaje... además nos explican la situación de Colombia y nos dejan tranquilos cuando afirman que los guerrilleros y paramilitares (los que en su momento ejercían violencia en las rutas, pueblos, secuestros, etc a gente que no estaba involucrada) están totalmente controlados. Y que la presencia militar en casi todos lados (los vemos cada unos 25 km) es para generar una sensación de seguridad a la gente.
Se despiden de nosotros después de hacernos las diez mil preguntas de todo el mundo y nos dicen: "Bienvenidos a Colombia!" con una sonrisa de oreja a oreja.
La primera parada fue Pasto, para descansar camino a Cali, pero los bomberos, una vez más, nos recibieron tan bien que nos terminamos quedando dos días... hasta hicimos un asadito con "la familia argentina" (así los apodamos... como a los chicos del citro que para todo son "los chicos del citro").
Después fuimos a Popayán, un pueblito que te hace sentir como que estás viviendo en el siglo XIX: callecitas de adoquines y manzanas y manzanas con casas antiquísimas pero muy bien cuidadas, todas pintadas de blanco, con puertas y ventanas de madera maciza y tejados rojos... hermoso!!!!
Finalmente llegamos a Cali y nos separamos de "la familia argentina" porque Julianna (a quien conocimos junto a Carolina en el desierto de Huacachina en Perú) nos espera en su casa. Nos recibieron super bien y les agradecemos a toda esa familia hermosa que nos hizo sentir como en casa!!
La primer noche en Cali salimos a ver el famoso "alumbrado" (dícese de excesiva decoración urbana-navideña en las calles de Cali y que hace constante referencia al comentario de las estudiantes de medicina Julianna y Carolina: "...y con todas las cosas que se necesitan en el hospital el gobierno gasta en esto..." jajaja), pero igual es muy impresionante y lindo... aunque al intentar sacar la primer foto ante semejante espectáculo, Aymi dice:
-La cámara!! la cámara no está- metiendo su mano en el bolso y estrujando el estuche que está vacío es cuando nos damos cuenta que la primer tragedia del viaje ha ocurrido. Mientras paseábamos entre tanta gente, nunca podremos saber si nos la robaron o la perdimos.
Pero bueno, increíblemente y por estas cosas del viaje nos dimos cuenta de lo poco que vale lo material, tan poco que el bajón fue cortito porque decidimos solucionarlo sin ponernos mal y aprovechando que perdimos solo unas pocas fotos, ya que hacía unos días las habíamos bajado a un DVD, invertimos un poco de plata, porque justo en esta ciudad los aparatos como estos son excesivamente baratos y conseguimos una camarita casi igual a la nuestra pero un poco más nueva... Obvio que dolió gastar plata así de golpe pero en fin es plata y nada más.
(las fotos que faltan del principio llegan en unos días con la donación de, una vez más, "la familia argentina")
Pasado el episodio nos dedicamos a disfrutar con los caleños que no paran de rumbear y no se quedan atrás con respecto a Ecuador y el aguardiente...
Después fuimos a retratar finalmente algo del alumbrado...




La navidad y su época es muy festejada por acá, el ambiente está presente por todos lados y en toda la gente (aunque los muñequitos de nieve en las casas son muy graciosos, nada tienen que ver con Cali y su calor interminable de todo el año!). El 8 de Diciembre, el día de la virgen, lo festejan como "el día de las VELITAS": toooodas pero todas las casas de la ciudad encienden velas cuando cae el sol. Es hermoso y por supuesto participamos.


El calor y las nochecitas de verano no te dejan más opción que "la rumba"
(Sol, esta es gente del Couchsurfing de Cali)




La Poker es nuestra Quilmes y está presente en todos lados... y qué buena combinación acompañadas de arepas rellenas! (son como tortillitas de maíz pisado asadas.... mmmm)


Juli y la familia tiene una finca en Caloto, un pueblito cercano realmente hermoso. Y bueno, ahí aprovechamos para descansar de la vida agitada de los últimos 6 meses), pileta, hamacas paraguayas, río, palmeras son una mala combinación no? Lo que no fue buena idea fue caminar por una caña de un lado al otro de la pileta, Pancho se coronó con flores y Aymi con machucones.









Pancho se divirtió con Fidel que lo adoptó como su mejor amigo... pero tampoco para convidarle de algo tan genial como el YOGUR DE CAFEEEEE... aplausos al inventor!!

Bueno cheeee no se crean que todo fue relajación, fuimos a otra finca pero esta vez a trabajar en un evento de fin de año. Nos pasaron a buscar tempranito el sábado (ojo! era sábado, no es cualquier día!) y ya en el lugar nos dieron de desayunar (de paso les contamos que hemos adoptado el huevo en nuestro desayuno, es muy buena idea, para recomendar), arreglamos las mesas, servimos... y.... listo!! se había terminado, asique nos dedicamos a pasear por el lugar y saltar en el "brinca brinca" (en la foto no estamos descansando del stress laboral, es un momento de "me duele la pansa de la risa")





Aymi fue al gimnasio durante la semana y el profe de bici nos regaló entradas para ver el mundial de ciclismo que era justo ese fin de semana. Nos la pasamos en el velódromo porque fue super divertido. Aunque no había chori chori en la tribuna sino que vendían (lean bien): FRUTAAAAAAA, a quién se le ocurre que eso es algo para comer en la popu?!...



También pasamos unos días con la familia de Caro que se portó genial con nosotros (ya los extrañamos!!!!), gracias Cristina por enseñarnos sobre los mayas, pero queremos decirte que, si este año nuevo no va a ser tan festejadopor nosotros, es por la nueva (y buena) forma de concepción del tiempo que nos enseñaste, dejamos atrás los "principios y fines" de las cosas y vivimos la vida como un espiral...
Nos llevaron de paseo y nos hicieron probar rica comida típica... hermosa la estadía con ellos!!!



(Aymi debe asumir que nunca tendrá un negrito)

Obleas con arequipe (dulce de leche) y crema.
Chontaduro , muy raro, es como una batata áspera que se come con miel.
El último día en Cali (atención: los últimos días son los que te dan las sorpresas y ocurren las cosas inesperadas) se confirmó una vez más la regla y en una estación de servicio a la que fuimos a hacer el cambio de aceite de la Celestina, nos encontró el dueño que, casualmente, es es miembro del Club de Autos Antiguos de Cali, y nos invitó esa misma noche a la fiesta de fin de año de la agrupación (si, si, todos de gala y Aymi y Pancho... no. Obvio). Conocimos mucha gente y terminamos hablándole a todo el mundo por un micrófono después de haber recibido un regalo navideño (Siiiiiii ya tenemos vino espumante y galletitas para brindar!!).
MUCHAS GRACIAS A TODOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



Volveremos a ustedes con más anécdotas y bien despiertos después de atravesar el eje cafetero!!!

29 de noviembre de 2008

Quito, Otavalo. Al hemisferio norte!

Finalmente llegamos a Quito y nos hospedamos en lo de María a quien conocimos en Mendoza por allá hace varios meses, y fue la primer persona de tan lejos que nos invitó a su casa. Ahí entre la nieve de Potrerillos nos tocó el vidrio y nos hizo anotar su dirección, no se dio cuenta que ahí le caeríamos 5 meses después! jajajaj... Re buena onda María, una linda bohemia escritora e investigadora de nuestro Che... Gracias y un saludo enorme!!!!!!!



Además de pasear por Quito, su centro histórico y hermosas callecitas coloniales, nos fuimos a la gran Mitad del Mundo... pasamos al hemisferio norte, nos sacamos una foto con unos guatemaltecos que lograron poner el huevo en el clavo sin que se cayera (justo en la línea del Ecuador), y nos fuimos ya que este lugar es bien turístico y hay todo un circo armado para las fotitos! Hasta regateamos la entrada (si, si, porque te cobran entrada) y dejamos estacionada la camio afuera para no pagar estacionamiento!



Nos encontramos con Loli y Facu y como teníamos varias ofertas donde dormir, no nos preocupamos y nos quedamos en lo de unos amigos charlando... se hizo tarde y la buena suerte que siempre nos acompaña se esfumó: llamamos a varios contactos y nadie nos podía alojar por una cosa o por otra... "¿Qué hacemos ahora?". Terminamos durmiendo los cuatro en la Celestina, estacionados enfrente a los bomberos (que tampoco nos dieron cabida) en el medio de Quito. La Estan es una grandeeeee, pero no literalmente porque dormimos todos bastante apretaditos!!! jajaj... Al día siguiente tocó compras (los nenes encontraron el carrito más divertido del mundo!) y picnic en el parque (como siempre nos cuesta instalarnos en cualquier lado como verán... sacamos la garrafita y pintó fideitos con verduras) y a esperar que vuelva la suerte!

Los próximos días en Quito se extendieron a semanas porque nos encontramos con nuestro amigo "El Tano" (Darío) que conocimos en Loja en la cumbre gastronómica. Este es un aparato de la vida y nos hizo reir mucho con sus locuras. Nos hospedó en su casa donde vive con sus papás (gracias Ecio y Rosario!), y también pasamos varios días con los chicos del Citro incluidos, en su finca en Tababela donde cultiva sus frutillas. Hermoso! Conocimos a Billy Billy (perro), y a varios de sus amigos: Maddalena, Miguel, Andrés (gracias por todo también), con quienes hicimos asaditos y esta gran familia italiana no dejó de lado sus costumbres (que son las nuestras también) y después del almuerzo se vino el postre, el cafecito, el pan con mermelada...y todo seguidito ehhh!! sin espacios!


(Ale, no es el Náufrago ni Cristo... este es tu hijo aunque no puedas creerlo!)
Siguiendo la tradición nos hizo vivir a pasta y pizza, pero también nos enseñó sus super "tortelas a la iiiitaliana" que acompañamos con pescado! y con todo... porque unas vez que arrancamos con las tortelas no paramos más!


Fuimos a ver a un amigo que tocó en el "Quitu Raymi" (un festival de música de acá) y nos enteramos que Ska-P tocaría en este mismo festival la próxima semana... Ouch! debemos quedarnos una semana más... pero valió la pena... impresionante el recital, y encima gratis!

De Quito nos fuimos a Otavalo, una ciudad más al norte y donde se encuentra la feria de artesanos más grande del país. Cuando llegamos nos encontramos con una feria pero bastante textil y no vimos nadie que hiciera lo que nosotros hacemos... pero igualmente intentamos vender todos los días y casi logramos recuperar los 11 dólares con 66 centavos que nos hicieron pagar como permiso para poder vender! Esto suele pasar, los lugares que tienen mucha fama no nos dan nada... pero invertimos en más semillas de tagua que nos van a servir mucho allá por las playas del Caribe.

Pasamos una semana en el cuartel de los bomberos de Otavalo (unos genios! gracias!!) y yendo y viniendo a la feria donde conocimos gente muy buena onda y con ganas de ayudarnos, nos prestaron la tabla con sus caballetes para poner el puesto y nos buscaron cada día un lugarcito donde ubicarnos.


Además nos tocó deshacernos de las malditas picaduras que aparecieron después de nuestros días en la selva y todavía no se van... resultó ser: escabiosis, (o sarna, pero preferimos decir la primera así no nos sentimos tan "sarnosos")... la indicación del médico (quién nos atendió gratis sino le hacíamos piquete en el consultorio) fue: lavar y planchar toda la ropa, sábanas, toallas, bañarse dos veces por día y después ponerse una loción. A lo que nosotros respondimos con: mandar solo a planchar (sino es muy caro) una muda de ropa para cada uno, una toalla y un juego de sábanas, y bañarnos una vez por día (ya todo un logro en el viaje) para lo cual tuvimos que ir durante tres días a distintos hoteles a pedir prestada la ducha!! Resultó bastante bien...


Un día fuimos a recorrer la Cascada de Peguche y a la Laguna de Cuicocha, hermosos lugares!

Ahora nos espera Colombia y todos sus mitos... igualmente el que más nos interesa es que ahí se encuentra la mejor gente y los mejores lugares de latinoamérica...