29 de noviembre de 2008

Quito, Otavalo. Al hemisferio norte!

Finalmente llegamos a Quito y nos hospedamos en lo de María a quien conocimos en Mendoza por allá hace varios meses, y fue la primer persona de tan lejos que nos invitó a su casa. Ahí entre la nieve de Potrerillos nos tocó el vidrio y nos hizo anotar su dirección, no se dio cuenta que ahí le caeríamos 5 meses después! jajajaj... Re buena onda María, una linda bohemia escritora e investigadora de nuestro Che... Gracias y un saludo enorme!!!!!!!



Además de pasear por Quito, su centro histórico y hermosas callecitas coloniales, nos fuimos a la gran Mitad del Mundo... pasamos al hemisferio norte, nos sacamos una foto con unos guatemaltecos que lograron poner el huevo en el clavo sin que se cayera (justo en la línea del Ecuador), y nos fuimos ya que este lugar es bien turístico y hay todo un circo armado para las fotitos! Hasta regateamos la entrada (si, si, porque te cobran entrada) y dejamos estacionada la camio afuera para no pagar estacionamiento!



Nos encontramos con Loli y Facu y como teníamos varias ofertas donde dormir, no nos preocupamos y nos quedamos en lo de unos amigos charlando... se hizo tarde y la buena suerte que siempre nos acompaña se esfumó: llamamos a varios contactos y nadie nos podía alojar por una cosa o por otra... "¿Qué hacemos ahora?". Terminamos durmiendo los cuatro en la Celestina, estacionados enfrente a los bomberos (que tampoco nos dieron cabida) en el medio de Quito. La Estan es una grandeeeee, pero no literalmente porque dormimos todos bastante apretaditos!!! jajaj... Al día siguiente tocó compras (los nenes encontraron el carrito más divertido del mundo!) y picnic en el parque (como siempre nos cuesta instalarnos en cualquier lado como verán... sacamos la garrafita y pintó fideitos con verduras) y a esperar que vuelva la suerte!

Los próximos días en Quito se extendieron a semanas porque nos encontramos con nuestro amigo "El Tano" (Darío) que conocimos en Loja en la cumbre gastronómica. Este es un aparato de la vida y nos hizo reir mucho con sus locuras. Nos hospedó en su casa donde vive con sus papás (gracias Ecio y Rosario!), y también pasamos varios días con los chicos del Citro incluidos, en su finca en Tababela donde cultiva sus frutillas. Hermoso! Conocimos a Billy Billy (perro), y a varios de sus amigos: Maddalena, Miguel, Andrés (gracias por todo también), con quienes hicimos asaditos y esta gran familia italiana no dejó de lado sus costumbres (que son las nuestras también) y después del almuerzo se vino el postre, el cafecito, el pan con mermelada...y todo seguidito ehhh!! sin espacios!


(Ale, no es el Náufrago ni Cristo... este es tu hijo aunque no puedas creerlo!)
Siguiendo la tradición nos hizo vivir a pasta y pizza, pero también nos enseñó sus super "tortelas a la iiiitaliana" que acompañamos con pescado! y con todo... porque unas vez que arrancamos con las tortelas no paramos más!


Fuimos a ver a un amigo que tocó en el "Quitu Raymi" (un festival de música de acá) y nos enteramos que Ska-P tocaría en este mismo festival la próxima semana... Ouch! debemos quedarnos una semana más... pero valió la pena... impresionante el recital, y encima gratis!

De Quito nos fuimos a Otavalo, una ciudad más al norte y donde se encuentra la feria de artesanos más grande del país. Cuando llegamos nos encontramos con una feria pero bastante textil y no vimos nadie que hiciera lo que nosotros hacemos... pero igualmente intentamos vender todos los días y casi logramos recuperar los 11 dólares con 66 centavos que nos hicieron pagar como permiso para poder vender! Esto suele pasar, los lugares que tienen mucha fama no nos dan nada... pero invertimos en más semillas de tagua que nos van a servir mucho allá por las playas del Caribe.

Pasamos una semana en el cuartel de los bomberos de Otavalo (unos genios! gracias!!) y yendo y viniendo a la feria donde conocimos gente muy buena onda y con ganas de ayudarnos, nos prestaron la tabla con sus caballetes para poner el puesto y nos buscaron cada día un lugarcito donde ubicarnos.


Además nos tocó deshacernos de las malditas picaduras que aparecieron después de nuestros días en la selva y todavía no se van... resultó ser: escabiosis, (o sarna, pero preferimos decir la primera así no nos sentimos tan "sarnosos")... la indicación del médico (quién nos atendió gratis sino le hacíamos piquete en el consultorio) fue: lavar y planchar toda la ropa, sábanas, toallas, bañarse dos veces por día y después ponerse una loción. A lo que nosotros respondimos con: mandar solo a planchar (sino es muy caro) una muda de ropa para cada uno, una toalla y un juego de sábanas, y bañarnos una vez por día (ya todo un logro en el viaje) para lo cual tuvimos que ir durante tres días a distintos hoteles a pedir prestada la ducha!! Resultó bastante bien...


Un día fuimos a recorrer la Cascada de Peguche y a la Laguna de Cuicocha, hermosos lugares!

Ahora nos espera Colombia y todos sus mitos... igualmente el que más nos interesa es que ahí se encuentra la mejor gente y los mejores lugares de latinoamérica...

11 de noviembre de 2008

Puyo, Tena, Comunidad Río Blanco (amazonía ecuatoriana)

El paisaje se torna más y más selvático...
Los primeros rastros de ese río amazónico que todos tenemos en la cabeza se asoman. Estamos altos y podemos ver las venas de la tierra haciendo formas de todo tipo: el agua marrón se bifurca metiéndose entre los arboles y mas allá. El cielo denso de lluvia es la amenaza constante... que sensació
n! Ahí esta la naturaleza pura para que nosotros la vivamos y allá vamos!

Llegamos a la primer ciudad del oriente: Puyo. La gente de latinoamé
rica esta pendiente de esta ciudad en este momento... y precisamente no es porque están llegando los chicos copados del Citro y la Estan, sino porque los presidentes de Ecuador y Venezuela se están reuniendo ahí para dar un acto esa misma tarde. Por supuesto nosotros no nos habíamos ni enterado (sera que estamos muy pendientes de la realidad?) pero estábamos ahí por casualidad y terminamos presenciando los discursos de estos hombres que nos hablaron de una América Latina unida. Ya sabemos que sus ideas son un poco utópicas pero nos encanta escuchar esas tres palabras juntas: “América Latina unida”.

Dormimos esa noche en una canchita de fútbol y al día siguiente nos seguimos emocionando con esos paisajes, los bichos nos pican y el calor se acentúa cada vez mas... nos levantamos por primera vez en un paisaje de selva...

Llegamos a Tena, una ciudad bien selvática pero donde la comercialización esta bien presente, primer rastro de que la globalizació
n llega a todos lados, ya que todo eso es movilizado por las comunidades que lamentablemente salen a consumir productos industrializados.

Es la ciudad donde se unen dos ríos para formar el Napo, que luego sera el Amazonas.

Buscando un lugar donde dormir nos agarra un ch
aparrón sin palabras (lástima que no teníamos el shampoo a mano, hubiese valido como la ducha semanal) y finalmente conseguimos contacto con los bomberos que nos dejan alojarnos enfrente del cuartel, otra vez una canchita. Es la del barrio, techada (todo un lujo); ahí armamos campamento, no nos cuesta nada desplegarnos en cualquier lado, para nosotros es normal, pero el barrio ensaya una coreografía para las fiestas de la ciudad mientras Aymi cuelga la ropa, y los bomberos hacen el cambio de guardia mientras Pancho prepara el café con leche.

El desfile de los festejos de la ciudad nos deja ver los bailes y atuendos típicos...

Y cumplimos el sueño de todo aventurero por la selva: comimos hormigas culonas!!! Realmente son muy ricas (aunque Aymi exagera con esa cara, ni que sabieran a Lasagna de mama Nacha)

Vemos los primeros monos desparramados en la plaza del puerto, “Chicos cierren bien los autos que los monos se roban todo”, nos dice la gente del lugar.

Nos costo encontrar algo que no sea tan turístico para meternos en la selva,
y saliera del “Paseito en canoita por el río, 10 minutos...” pero finalmente nos embarcamos en un bote y salimos a la aventura.


Nos dejaron en la orilla a varios kilómetros, “Caminen 2 horas para adentro” fue la única indicación del chico que nos llevó. Así hicimos, pero no contábamos que quedaría tan lejos y se nos empezó a hacer de noche y la comunidad no aparecía. Finalmente llegamos con las botas embarradas y bastante asustados! Jajaa
Y ahí aparecimos en la Comunidad Río Blanco, de los nativos Quichwas de la amazoní
a.

Personalmente (Aymi) me encontré con algo distinto de lo que quería ver, me llené
de expectativas (o vi mucho Discovery) de encontrarme con un lugar mucho mas rústico y en el que ni siquiera hablaran mi idioma sino que yo tuviera que ingeniármelas para comunicarme y vivir como no estoy acostumbrada. Lamentable eso ya no existe mas y es por gente como nosotros que tiene la necesidad de ir a encontrarse con un pedacito de este mundo que todavía este sin contaminar. Y así, poco a poco los fuimos influyendo con nuestro idioma y costumbres, y no le quitemos mérito a nuestros amigos los colonizadores que les dejaron una Iglesia católica en el medio de este remoto lugar... pueden creerlo??
Igualmente el ambiente y la gente son increíbles, tienen un contacto con la naturaleza que hace que no se distingan los unos y los otros: estos hombres SON la selva.
Nuestro anfitrión fue Augusto, un joven de unos 20 años que se propuso hacernos conocer un poco de su vida y nos encantó
!
Salimos selva adentro, machete en mano y a esquivar serpientes!
Escuchamos a nuestro amigo hacer idénticos ruidos de los animales, tan solo con su boca, manos y una hoja si es necesaria:

El anillo de la selva es un ciempiés que se te enreda en el dedo:

Las tarántulas no podían faltar:

Y las boas menos:

También vimos un arbolito que tiene una raíz bastante rara...mmm malpensados!:

Y un buen chapuzón
en la cascada (mientras Augusto cuida que no venga ninguna boa del “cercano nido”). Aclaración: Pancho y Facu hicieron valer su hombría y fueron los únicos que se animaron:

Fuimos a pescar. (Aclaración 2: todo esta escrito en plural pero en realidad el que hacia todo era Augusto..jajaj). Juntando camarones debajo de la piedras para la carnada:

Y Pancho pesco su primer barbudo!!!! Aplausos. (Su primer pescado en realidad):

Fue oro puro el pescado entre tanto maduro, verde (especies de bananas) y yuca:



El domingo pasamos un día en familia: los acompañ
amos al cementerio,

Jugamos un gran Ecuavoley (
cese de la versión ecuatoriana del voley playero, tres contra tres, red alta y pelota de FUTBOL!!) Argentina vs o Blanco. Resultado: tremendo baile a los argentinos.

Aprovechamos para jugar con los niñ
os y como Cenicienta, cuando empieza oscurecer todo el mundo corre a sus casas, el fueguito es la única luz.

Pasamos una mañ
ana en la escuelita, hay solo 16 alumnos. Les llevamos unas hojas y crayones para que nos regalaran unos dibujos para después darles a otros niños de otras escuelas de otros países. Consigna: “dibujen lo que ustedes quieran que tenga que ver con su lugar, su familia”. Aparecieron hermosas pinturas y en las que claro, se filtro por ahí algún que otro avión o colectivo (cosa que jamás vieron en sus vidas) pero que aparece constantemente en sus manuales que envía el estado. Para pensar no?.

Después de cinco as de aventura no nos basto, y camino a Quito tuvimos que parar a los pocos kilómetros por un cartel: “Cavernas espirituales”. Nos bajamos y terminamos metidos en unas misteriosas cavernas milenarias que se formaron abajo de la selva. Botas de goma, linterna a la cabeza y adentro.
Pero antes de entra Aymi lo pensaba bien al encontrarse con semejantes telarañas:

Los restos de los objetos utilizados para las ceremonias indígenas quedan intactos, sin luz y con humedad todo se conserva muy bien:

Las figuras que se forman ahí
adentro, por la manera en que cae el agua, la misma gotera en el mismo lugar por siglos, son tan extrañas como esta:

Cuando no estas agachado para pasar por túneles (lugar no recomendado para claustrofóbicos) hay que mirar para arriba porque ahí lo unico que vive son los murciélagos y las arañas, ambos de un tamaño CONSIDERABLE! Alumbrar con la linterna el lugar donde vas a apoyar la mano es sumamente necesario.


En fin nuestro viaje sigue y sigue bastante bien: en el parate que hicimos en una estación de servicio para dormir en medio de la ruta, dos buenos hombres se apiadaron de estos pobres chicos (¿?) y nos llenaron el tanque!!!!

Hasta la próxima!! Desde dónde? Ni idea...