27 de diciembre de 2009

Veracruz, Xalapa, Oaxaca, Mazunte

Y llegamos a Veracruz. ¿Por qué habremos cruzado el país nuevamente? Es lo que todos se preguntan, y nosotros nos respondemos ¿por qué no?
Zigzagueando en México llegamos una vez más al Caribe, esta vez a una gran ciudad portuaria, no por capricho ni particularmente por algún atractivo natural, sino por LA GENTE. Allí nos invitó Octavio, alguien a quien conocimos en aquellas noches de venta de postales por San Salvador, hace algunos meses. "Cuando pasen por Veracruz me escriben", dijo sacando su tarjeta. No sabía lo que le esperaba... ahí nomás los dos argentinos le tocaron la puerta con la famosa Celestina, aquella que veía en su foto postal ahora entraba por el garage de su casa.



Nos encontramos entonces con una gran persona: Octavio, y con otra gran persona y gran personaje: su hijo Octavio Junior.
Nos ayudaron muchísimo, nos llevaron de acá para allá, paseamos por todos lados, comimos rico, arreglamos un millón y medio de cosas que la camio necesitaba... pero el mayor apoyo fue la manera en que nos abrieron las puertas de sus casas, nos acogieron de una hermosa manera y nos hicieron sentir en familia.
¡¡Gracias por todo!! Son exclentes personas...


















Y también hubo concierto... Café Tacuba en Xalapa, la capital veracruzana. Buen recital, buena música, buena onda chilanga...

Y también tocó laburar... no creerán que esto es "viva la pepa", exposición en Plaza Crystal... venta de libros, postales y.... de yapa: BEAUTY SERVICE!! Me encontraron, cómo esconderlo, Giselle y Jessica, dos expertas en belleza compraron el libro y de paso "Nos llevamos a este mamarracho que necesita ayuda urgente", le dijeron a Pancho en el oído. Y así fue, mientras Juan hacía el duro y arduo trabajo de responder preguntas, la "pini" recibe manicure, pedicure, exfoliación, humectación y bla bla bla... chino básico para una viajera "a la Estanciera". Pero linda seción, terminada como siempre a nuesta manera: con comida!! sale pollo a la parrilla en la casa de las chicas, unas genias!





Seguimos viaje. Otra vez a cruzar el país de lado a lado... como si fuera fácil atravesamos la sierra madre una vez más destino Oaxaca.

"¡Eh se acabó la música!", me escucho decir... por miedo a investigar y descubrir que nuestro glorioso equipo se rompió, quien sabe por qué, dejo ahí el tema y después veremos qué pasa.
Subida y subida, vueltereta y vueltereta, curva y curva y.... "¡¿Ya no tenemos gas oil?! ¿Tan rápido?"
De repente el indicador indica lo peor, en el medio de las nubes y los muchachos sin nada de combustible. Bue... nunca se sabe con una maquina tan vieja. Y nunca sabremos la realidad sobre nuestro relojito, pero supuestamente el tanque está vacío. Ni una gasolinera. Pero... aquí aparece un tallercito rutero con un cartel salavador: "Se bende dicel"
En el preciso momento en que Juancho apaga el motor lo escucho decir: "¡Pero si es la batería, no es el gas oil!"
Ouch.
Ya apagamos el motor.
Parece que en realidad se apagó el equipo de música y dejaron de funcionar los relojes indicadores... Gasolina hay, ahora, ¿cómo dejó de funcionar la batería mientras andamos? Ni idea. La cosa es que apagamos el motor y ahora no prende.
Pasada de corriente y estamos otra vez en la ruta.




Ahora la camioneta NO SE APAGA hasta llegar a Oaxaca, más precisamente al primer electricista que encontremos.
Resultó ser el alternador, éste gran mecánico nos dejó dormir en su tallercito y pudo ocpuarse de la Estan al día siguiente.
Arregló el problema y no nos cobró un centavo... Después nos preguntan cómo hacemos para viajar así... y entonces nos acordamos de gente como ésta, LA QUE HACE ESTO POSIBLE.



Qué linda y hermosa es la ciudad colonial de Oaxaca. Otra vez encontramos a nuestros citroamigos en un contexto mágico, como nosotros, los 4 fantásticos!!!

Exposición dúplex y alojamiento igual. Antonio y su familia nos recibieron de una hermosa manera, abrieron sus puertas para todos y nos dejaron vivir juntos hermosos, así hayan sido pocos, momentos.






La playa nos llama, allá salen las carretas, a deleitarse con más y más curvas mexicanas--> las carreteras!!!

Se avanza despacio, se conocen lindos lugares, nos agarra la noche... siempre hay posada para estos cuatro mundanos:





Y la primer parada costera, ahora de nuevo en el Pacífico, fue Mazunte.
Lindo pueblito... más lindos son estos pobres chicos que recogí por ahí, como todo viajero: ansiosos de spaguettttttti!






Abastecernos de agua potable es siempre un acontecimiento, Juan y Facu los disfrutan particularmente.




Y llegó la segunda Navidad fuera de casa, esta vez tenemos compañía.
Con Facu y Loli llegamos a Puerto Escondido para encontrar cualquier motivo y festejar.
Pero a nuestra manera, esta fue una Navidad a lo "viajero-por-america-en-carrito-viejo"
Cómo explicarlo, esto incluye: no hay invitados ni anfitriones, de hecho no hay casa, sino terreno libre: la playa. No hay mesa sino lona sobre la arena, no hay cocina pues entonces comida fría, no hay plata pues entonces picada (sin salamín sino con tortillas, claro), no hay luz sino velas, no hay música sino mp3 con parlantes del Citro, no hay regalos en paquetes sino "regalos situaciones", momentos como éste, inigualables, únicos e irrepetibles. 2 parejas felices, 4 amigos plenos, un ron con Coca y un marcianito, Hermosa Navidad.





8 de diciembre de 2009

Palenque y San Crisóbal de las Casas

Llegamos a Chiapas... cuántas veces nos imáginamos este  momento!  Pero ahora es real, y hay mucho que ver y sentir.
Nos parece que estamos otra vez en esa Guatemala que dejamos hace ya unos meses... nos despedimos de los indígenas mayas de la riviera caribeña y volvemos a encontrarnos con los de la sierra. Los mismos tejidos, las mismas caras,  las mismas costumbres, la misma comida, el mismo paisaje: OTRO PAÍS, una frontera los divide, no es el pueblo maya: son "los mexicanos", son "los guatemaltecos".

Pero esas inmensas pirámides son las mismas...
Palenque, impresionante ciudad en ruinas en el medio de la selva es, como Tikal, otro reflejo de la imponente cultura que tiene este pueblo como legado.








Eternas vuelteretas en territorio zapatista... con más de un sentido vemos cómo se vive en una constante curva: mientras manejamos delineando montañas reflexionamos sobre esta primera impresión del pueblo de Chipas... parece que algo está cambiando.

Hace casi 100 años un espléndido revolucionario mexicano, Emiliano Zapata, fue el cabecilla de un sufrido pueblo que deseaba libertad, buenas condiciones laborales y una vida digna. Luego de una Revolución exitosa el pueblo indígena consigue el equilibrio e iza la bandera de "Tierra y Libertad".
Hasta hoy el pueblo de Chiapas lucha por esa bandera pero no sabemos cuán presente está el pionero en todo esto. Hay algunos detalles que nos hacen dudar de la actual lucha zapatista, nada seguro... conjeturas de viajeros (lo veremos en el próximo capítulo, buaaaajajaj)





Mareados llegamos a un lugar fantástico:




Y todavía había más... ya subiendo unos 2000 msnm, nos encontramos con una hermosísima ciudad colonial. Más y más... las ciudades coloniales son eternas, las iglesias también!





De una a los Bomberos, como siempre cuando no tenemos algún contacto por ahí perdido de algún loco que alguna vez nos dijo, por alguna casualidad, que quería que fuéramos a su casa.
Nos recibieron súper bien, nunca antes se dio algo tan maravilloso en un cuartel: baño con agua caliente!!!!
Y sí, volvió el ansiado frío que no sentíamos después de UN AÑO en ojotas!


(Obsérvese al conductor, futuro usurpador de la Estación, rezando con todas sus fuerzas "Que haya agua caliente, que haya agua caliente", esta vez dio resultado... iujuuuu!)

No queda otra que salir a trabajar, en San Cristóbal no hay shoppings, ni plazas, ni malls, ni como quieran llamar a esos lugares sagrados que hacen de nuestros libros un booooom! Así que a la calle... Ahí nomás, arrinconaditos en la esquina de una zona trancitada, (después de rezar por el agua caliente, el próximo era: "Que nadie haya estacionado en la esquina, que nadie haya estacioando en la esquina")


(Obsérvese a "la pini" entusiasmada con tantos nuevos dulces que México le brinda)

Como siempre algún librito se vende, pero lo más divertido es la gente que conocemos...
Como este pequeño mexicanito que se acercó a Juan:
-Señor, ¿cuánto salen sus fotos? -él siquiera llegaba a las ruedas, nunca pudo ver qué había arriba del capó, pero el misterio de La Celestina lo sedujo.
-Mmmm, salen lo que vos quieras -le respondió Juan y el niño abrió sus enormes ojos.
-Y... ¿puede ser 1 peso? -dijo creyendo que con unos diez centavos de dólar nadie se conformaría, pero Juan lo miró contento y le respondió:
-Claaaaro, lo que vos quieras...
Y ahí nomás salió corriendo... Cuando vuelve:
-¿Y 50 centavos?
-Hagámos una cosa, yo te regalo una foto y vos me regalás otra -lo conveció Juan:




Más personajes se acercan a "la Estan", esta vez son Marc y "ChaCha" (nunca supimos el verdadero nombre de "ChaCha", en realidad aceptamos que nunca aprenderíamos a pronunciarlo...)
Dos amigos de Alaska nos compraron el libro y nos invitaron, ese mismo día, a pasar "el día de acción de gracias" con ellos. "¿¿¿¿¿Qué es el día de acción de gracias?????". Primera pregunta, obvio.



Es un festejo norteamericano, cuando lo estemos celebrando por esos pagos podremos explayarnos más en su descripción. Por ahora lo único que sabemos es que de un momento para otro nos encontramos hospedados en una linda casa, comiendo pan con mantequilla y pastel de manzana sentados alrededor de muuucha gente hablando en inglés.


Por suerte estas "causalidades" nos hacen conocer personas excelentes. Los días pasan en San Cristóbal y no nos podemos despegar de nuestros dos amigos. Los primeros dos VERDADEROS amigos yanquis! Y qué orgullosos de decirlo, entre las tantas "charlas" en spanglish que tuvimos, pudimos sacar una sola conclusión: vivimos en un mundo lleno de prejucios, con tanta gente linda por conocer es una pena andar por ahí perdiéndosela... esta vez nos encontramos, pero no fue por casualidad, sino solamente porque somos 4 personas dispuestas a disfrutar de la vida... GRACIAS POR TODO MARC Y CHACHA! (cuidado que nos vemos en las pistas de Seattle!!!)



Diciembre, mes de las Fiestas de la Guadalupe... en México, hoy en Chiapas, se festeja con todo, y hay dos cararrotas dispuestos a no perdérselo... disfruten del papelón del espectáculo brindado por Marc y Juanito:



Siempre siempre, en las comunidades mayas, está ese pequeño y misterioso pueblito, donde, como en Chichicastenango, Guatemala, se fusionan dos religiones a la fuerza: chamanes, velas, augures, mitos, humos de colores y un niño en la puerta de la iglesia que te cobra la entrada para ver todo eso...




(A una casi la convence, la otra está por salir corriendo: un simio con mucho pelo en la cara le habla raro)





Gente loca esta, más de esos que hemos visto en otros capítulos: argentinos que agarran cualquier auto viejo para recorrer América. Nos encotramos con Fernando, María y Renato, el Renault 12 que los trajo desde Argentina a su destino final: Chiapas.


Como no pudo ser de otra manera, empezó la noche con cuatro insoportables que hablan raro en el mostrador de una carnicería de un supermercado pidiendo "colita de cuadril", "¿¿¿¿colita de cuadril????". Vaya a saber uno qué se imaginó el carnicero.
Finalmente el pobre santo se cansó y se fue. Volvió con la res entera y la puso en el mostrador: "¡Qué quieren a ver!" Logramos que cortara unas costillitas siguiendo instrucciones... insoportables!
Pero valió la pena. A falta de parrilla: sale asado en la chimenea!!!!





Los súper Ches siguen viaje, alguna vez había que irse... extensos parátes ruteros nos caracterizan, y más cuando un desayuno (y bueno, está bien, vamos a decirlo: el baño de un supermercado!) nos atrae!



Cae la noche, parada obligada: ¿Dónde estamos? Ni idea. ¿Dónde vamos? A Veracruz. ¡¿A Veracruz?! Sí... ¿Pero si está del otro lado del mapa? ¿Y? ¡Por algo será...!