25 de agosto de 2008

Lima: de nuevo al hogar y vida capitalina!

Llegamos a Lima y obviamos el centro desviandonos al distrito de Miraflores, un lugar que nos habían contado es mucho más tranquilo y además ahí está la Casa Vaska de Perú (gracias familia Sosa por el contacto!!!). Apenas llegamos nos comunicamos con los miembros y salieron volando de sus trabajos para ir a recibirnos. Enseguida nos organizaron el almuerzo y nos querían buscar algún alojamiento... precisamente este no era lo que nosotros queríamos (nos llevaron a un hotel que salía 120 soles la noche!! impensable!) asique por suerte se dieron cuenta y Juanjo dijo:
- Oigan, y por qué no vienen a mi casa? (con ese tonito peruano que se nos está pegando)... uf!!! y las caras de alivio fueron obvias! Aceptamos enseguida y después charlamos que él nos hubiera preguntado antes pero no sabía qué queríamos nosotros, y nosotros tendríamos que aprender a pedir más ayuda, ya que el viaje es largo y para cumplirlo necesitamos de mucha gente... además que por más que haya hoteles gratis siempre vamos a preferir entrar en la vida de una familia para integrarnos más a ellos y vivir como viven, en fin conocernos más!
Así fue, la familia Meneses es genial: Ana (la esposa de Juanjo) es un aparato, una genia; Andrea (16) y Julen (11) son los hijos, unos divinos totales y enseguida Pancho era el hermano mayor y yo su cuñada! jajaaj! (siempre me toca ser la mala), además está Chuby, el perro. Juntos forman una familia genial! nos llevaron para todos lados y nos hicieron sentir como dos integrantes más.

A la noche cenamos con Alberto (otro vasco) y su esposa Mónica;
al día siguiente ya conocíamos Lima de memoria: Victor y Tate (más vascos) nos hicieron de guías turísticos. Con una camionetita íbamos los cuatro para todos lados...






Y así seguimos conociendo a más gente y a más vascos:

hicimos un asado con Polo y Nelly,



fuimos a la parrillada del Polaco (a beneficio de unos chicos carenciados de las afueras de Lima),


hicimos una nota con el Mexicano en el Centro Vasco.

Mientras la Celestina se tomó unos días de descanso con spa incluído (le cambiaron todos los filtros y aceites habidos y por haber... alguien sabía que existían tantos!!!???) en el taller de un amigo... hasta la bañaron; nosotros andábamos por la ciudad en colectivo recorriendo los museos:


El de la Iglesia de San Francisco es el muy conocido "de las catacumbas": le dicen así ya que anteriormente en Lima no existían los cementerios y toda persona cristiana fallecida debía ser enterrada en un lugar santo, por lo tanto utilizaban los sótanos de las iglesias. Hoy en día se han hecho excavaciones y encontraron en los subsuelos miles y miles de huesos y cuerpos enterrados y muy prolijamente ordenados, inclusive fetos. El mito urbano dice que allí probablemente se escondían los hijos ilícitos entre los franciscanos y las monjas...


El Museo Nacional de Historia y Arqueología del Perú es sumamente interesante, sobretodo si venís recorriendo muchos lugares antropológicos y arqueológicos. Te ayuda a ordenar miles de nombres raros de lugares, culturas preincas, etc. ya que está muy bien montado y es super didáctico. Nos encantó, pero eso si, hay que ir con tiempo porque nosotros terminamos siendo los últimos y todo el personal nos estaba esperando y los chicos ni enterados!!


También fuimos al Museo de la Inquizición. En Lima fue muy fuerte por la cantidad de españoles que vivían allí. De más está decir que si quieren una visión más subjetiva lean por otro lado porque los guías son muy conservadores!


Lo único malo de esta estadía en Lima fue que no pudimos resolver dos de las tres cosas que veníamos a hacer (la tercera era el service a la camio que por suerte quedó genial!!): uno era revalidar nuestra estadía legal en Perú ya que cuando ingresamos nos sellaron por 30 días y no le dimos importancia, resulta que ya se nos vencen (el 31 de Agosto tendríamos que estar saliendo) pero pequeño detalle nos queda por recorrer la mitad del país. No nos dieron bola ni en las embajadas, ni en migraciones.... si o si hay que pagar 20 dólares por persona y la verdad que no podemos, asique decidimos seguir y quizás pagar la multa que nos saldría más barato (es de 1 dólar por día excedido). Lo segundo es el tema del seguro contra terceros para el auto que es un requisito indispensable para entrar a un país, y el nuestro nos cubre solo hasta Perú, por lo tanto debíamos tramitar el de Ecuador desde acá. Pero como es una camioneta del año 70 cuesta que te la acepten y solo encontramos uno que nos quería cobrar 8 veces más de lo que pagamos ahora... asique bueno, nos resignamos y nos fuimos para ver que se nos ocurre en el camino. (POR FAVOR SI ALGUIEN SABE COMO PODEMOS HACER ESPERAMOS AYUDA!!)

Y así pasaron 10 días de comodidad y vida familiar en Lima, que nos encantó

17 de agosto de 2008

Nazca, Ica y Pisco

Cruzamos toda la Cordillera de los Andes una vez más desde Cusco hacia el Pacífico, nos llevó dos días ya que los caracoles de la ruta nos mareó de acá para allá y se hacen eternos los kilómetros pero de repente te encuentras tan alto que estás al lado de la nieve, y a los pocos minutos estás viendo palmeras y arena...
Llegamos a Nazca y nos encontramos con un Perú alejandose de lo incaico y vemos ciudades más planas, gente modernizada y otro tipo de incógnitas arqueólogicas; esta vez son las "líneas de Nazca" las que nos llenan de misterio. Estas son figuras y líneas enormes hechas en el desierto (que rodea toda esta zona) por los nazcas que solo se pueden observar desde el cielo. Esta civilización es preincaica y poco se conoce de ella, solo dejaron estas huellas que fueron descubiertas hace unos 50 años y desde allí nadie pudo responder las preguntas, solo hay conjeturas sobre cómo y por qué surgieron: "las utilizaban como calendario agrario", "las hacían para que alguien las viera desde otro planeta", "solo las dejaron como señal de que vivieron allí" y la que no puede faltar: "las hicieron los extraterrestres". Por supuesto esta última es la que menos creemos pero no dejamos de hacernos la pregunta de por qué hacen algo tan magnífico que ni siquiera ellos podían observar en ese momento.
En realidad no pudimos verlas muy bien porque claro que no compramos la super excursión que siempre encuentran venderte por 100 dólares para volar en avión y observarlas desde arriba. Pero si vimos algunas desde un mirador y nos sacamos la intriga.

Después aprovechamos el tiempo para descansar dos días después de manejar en un hermoso hotel 5 estrellas llamado: "la cochera más linda del barrio" (con gallos y gallinas chillando desde la madrugada además de los dos perros, un encanto!).
También estuvimos un día entero en la calle con la camio estacionada vendiendo un poco. Nos fue muy bien en la venta (salieron nuestros primero tres cd's de tango a 15 soles cada uno! y la nueva producción de aros de Pancho fue un éxito) pero también hicimos sociales todo el día con gente de todos lados que se sentó a tomar mate (saludos al argentino que viaja en bici!!), a charlar, gente que se acercó a preguntar y a pasarnos muchos datos y contactos que quedan registrados en nuestra agendita.
Seguimos la Panamericana que ahora se pierde en la nada: desierto total, rumbo a Ica que como es una ciudad bastante grande la pasamos de largo para ir al oasis de Huacachina que queda a un par de kilómetros.
Como decíamos toda la zona es desértica con dunas de arena gigantes, y al pasar una de ellas vemos en el medio una maravilla: un charco rodeado de palmeras verdes y algunas construcciones, pero alrededor NADA, kilómetros y kilómetros de dunas! Realmente hermoso.
Nos encontramos de nuevo con un poco de vida de camping ya que nos quedamos en un lindo lugar llamado Bananas que tiene dormis, bar, hamacas paraguayas, y un lindo y cómodo lugar para la Celestina! Por supuesto todo al aire libre (hasta la cocina!) ya que acá nunca llueve!

Pancho hizo sunboard, yo aproveché para apurar mi producción de mallas tejidas, y nos hicimos amigos de viaje de tres colombianos con quienes nos reímos mucho e intercambiamos datos interesantes. Pronto visitarán Bahía para seguir rumbo a Bariloche asique agasájenlos bien!
Despúes seguimos a Pisco, pero antes nos encontramos con la "Reserva Natural de Paracas" que es la pirmer localidad que nos enfrenta finalmente con el inmenso Océano Pacífico.

Es un lugar en donde se observan muchos pingüinos, lobos marinos y ballenas. Se complementa además con el hermoso paisaje del desierto que termina en acantilados de agua turqueza.

Ahí aprovechamos para probar una típica comida peruana: el ceviche (es pescado crudo curado con limón y condimentado con cebolla y ajíes) es increíblemente rico! La Estan también aprovechó pero esta vez para hacer una de las suyas y se metió en las dunas haciéndose la Toyota 4 x4 (es que acá hay tantas que le dió celos). Por supuesto ya pasó ríos, cordilleras, nieve... ¡cómo no iba a probar la arena!




Cerquita está la ciudad de Pisco. Justo llegamos para el primer aniversario del terremoto que destrozó por completo la ciudad e hizo temblar a gran parte del país. Es realmente impresionante como después de un año todo está en ruinas y las oficinas públicas, la policía y hasta el hospital están improvisados en carpas sobre la plaza principal!!!
Justamente por esta desorganización la gente monta una muestra fotográfica como forma de protesta que refleja exactamente lo que se vivió desde el primer momento... nos dió escalofríos y nos sentimos muy cerca de ellos, enetendimos su bronca e impotencia, con lo que encima tienen que lidiar después de haber perdido todo, sus casas, su ciudad y en muchos casos su familia.
Obviamente buscamos un lugar para quedarnos pero nada encontramos, todo es ruinas y nos miran como extraños cuando preguntamos. Todo está como si el terremoto hubiese sido ayer.
Asique decidimos seguir viaje a pesar de que es tarde. El atardecer es hermoso sobre el mar que ahora bordeamos. Asi de distraídos seguimos hasta que se hace de noche y esta vez nos encontramos con otra amiga: las estaciones de servicio!!!!!

10 de agosto de 2008

Perú: Puno, Cusco, Machu Picchu

PERDON POR LA TARDANZA!!!!!!

Luego de la gran visita por Copacabana nos dirigimos a cruzar nuestra segunda frontera (Perú).
Estacionamos, Aymi se va hacer los papeles a la frontera Boliviana y en 2 minutos estaba en la camio explicando que nos iban a multar con 640 bolivianos ($320) ya que al salir de Argentina no nos sellaron el pasaporte advirtiendo que luego iríamos a otro país no limítrofe (cosa que nunca nos comunicaron). Luego de explicarles nuestro viaje y nuestra situación aflojan y nos dicen que solamente pagaría uno (no nos quedó muy claro eso ya que las multas no se arreglan) pero bueno, fueron 280 bolivianos que dolieron pero solo queríamos salir de ahí.
Ya en la fontera Peruana todo fue muy fácil. Y desde ahí nos encaontramos con personas un poco mas accesibles y empezamos a disfrutar la belleza peruana mientras seguíamos bordeando el lago Titikaka.
Primero Puno: Un policía turístico se subió a nuestro auto y como vió nuestra situación nos llevó a un hotel amigo que nos cobró super barato. En este contratamos la excursión para las Islas de los Uros y Taquila.

Salimos al día siguiente a las 6:30, recorrimos primero las de los Uros (increíble).
Esta es una isla flotante, surge con la resistencia de esta tribu la invacion Incaica de la tierra de Puno. Ellos tratan de escapar en balsas hechas de totoras hacia el lago. Cuando vieron que los enemigos no se iban de su territorio empezaron a ingeniárselas en el agua para sobrevivir allí. Construyeron con sus totoras una isla que hoy dia forman docientas y en cada cual viven aproximadamente 8 familias, entre ellas se elige un presidente quien deside quien cocina, quien va a pescar etc. y asi de simple viven.



La segunda isla que visitamos es la de los Taquila. Llegamos justo para una fiesta típica que se celabra anualmente donde vemos muchos bailes, trajes, colores, cerveza y alegría.
Tuvimos la oportuniad de compartir una charla con algunos de los chicos que pasaban curiosos por nuestras cámaras y nos contaron un poco de su vida en la isla. Fue muy interesante y lindo, sobretodo cuando nos digeron que les gustaba nuestra visita.



Llegamos a Cusco luego de 8 horas manejando y nos encontramos con un a ciudad completamente sólida, donde se nota a la vista el paso de los Incas como fuerte civilización; esto es por las ruinas que hay a sus alrededores (entre ellas Machu Pichu) y por la clara intención de consolidarse tambien de los españoles, reflejado en una gran Plaza de Armas y un montón de grandes edificios e iglesias por toda la ciudad. Para construirlos usaron, irónicamente las mismas bases que los Incas dejaron.




Decidimos hacer nuestro propio "Camino del Inca" (el real se vende a 600 dólares y está agotado hasta Diciembre), sin tours ni nada parecido. Le compramos los pasajes hacia el primer pueblo desde donde empezaremos nuestro trakking a el dueño de una agencia que nos entendió y decidió ayudarnos; por eso nos dijo que alli nos "colaramos" a su grupo que llega con dos guías esa mañana.
Y así fue, nos unimos a ellos (dos canadienses, cuatro escoces, dos ingleses y dos holandeses: ninguno hablaba español!!!!!!!!!! jajajaj Pancho se aburrió un poco y tuvo que dejar su sociabilización de lado; pero por suerte estaban Victor y Alfredo los dos guías con quienes pegamos muy buena onda) pagamos todo barato porque nos metíamos en el grupo de descuento para comer y dormir.
Aymi se descompuso el primer día, tanto que estuvimos por volvernos, pero por arte de magia apareció un campesino que nos hizo agarrar unas hojas de un árbol del camino y preparó una infusión que le hizo desaparecer el dolor como si nunca hubiese estado; y pudimos seguir el viaje!




Caminamos cuatro largos días hasta Machu Picchu... Y SI! LLEGAMOS!!! El último día nos levantamos a las 4 de la madrugada para subir la montaña con muchísima lluvia y a oscuras... que experiencia increíble!

Y ahí estaba.. apareció al amanecer la increíble ciudad Inca perdida entre las montañas y las nubes.


Es muy grande y se ven ruinas por todos lados como despojos de una fuerte cultura bien organizada y con intenciones de perdurar en el tiempo. Ellos no lo consiguieron, pero estos rastros si (esto no es poca cosa ya que su arquitectura es maravillosa y hoy en día sigue en pie), y son la señal de que ahí estuvieron, vivieron y planificaron su expansión.
A primera hora subimos al Wayna Picchu (la montaña que se ve en las típicas postales de Machu Picchu), más subida agotadora pero vale la pena porque se aprecia la ciudad bien desde lo alto... es realmente indescriptible. No sirven las fotos ni las plabras: VAYAN!!!!!!

Pasamos toda la mañana con cosquillitas en la panza recorriendo este lugar que tiene magia y misticidad por todos lados.
Volvimos aparte del grupo porque ellos regresaban en tren y nosotros caminando! Si, otras tres horas más.

Llegamos a un lugar donde había combis y autos. Nos subimos a uno que nos llevaba hasta Cusco (buenísimo porque no tendríamos que hacer trasbordo de acá para alla) pero nos dejo en un pueblito a los pocos kilómetros porque no tenía pasajeros y no le convenía seguir! Increíble! Qué hacíamos ahora?? Nos subimos a otro que manejaba como loco por los precipicios pero nos llevó por poca plata a un pueblo donde pudimos dormir y esperar el colectivo a la mañana siguiente.
Nos reencontramos en Cusco con la Celestina que descansaba en un garage. Ahí dormimos esa noche para seguir viaje hacia Nasca al día siguiente.