16 de septiembre de 2008

Ecuador nos cautivó con Cuenca.

Es radical el cambio de país. Apenas hicimos los primeros kilómetros en Ecuador notamos la diferencia tanto de paisaje como de las personas. Nos entusiasma saber que tenemos mucho por descubrir.

Empezamos a subir otra vez los Andes y nos sumergimos en la selva. Un camioneta se nos pone a la par y baja la ventanilla, Pancho que va al volante se asusta: "Qué le pasa a este?" me dice. Y dos hombres se asoman con una super sonrisa saludándonos y nos entregan una banderita de Ecuador. Nos desean suerte con un "ok" y siguen. ¡Qué linda bienvenida! Enseguida bautizamos a la Celestina con la banderita colgando del vidrio.

Después de una intensa niebla que por momentos no nos dejaba ver la trompa de la Estan, entramos a una ciudad que ya desde la periferia es hermosa: Cuenca. Entre las montañas se ven las casitas blancas, todas con techos de tejas rojas y muy lindas. Es una ciudad de unos 300.000 habitantes, tiene mucho verde y 5 ríos que la cruzan para hacerla más bella. Es colonial pero distinta a lo que venimos viendo. Nos encanta!




Encontramos una linda estación de servicio para dormir y en el primer día vendemos unos $27 dólares (para nosotros una fortuna) en artesanías por el parque.
Pero la buena suerte sigue y en la calle nos encontramos a un chef que trabaja en "La parrilla de Héctor" un restaurant. Héctor es un hombre que hizo un viaje desde Madariaga hasta Nueva York a caballo. Vamos para allá y nos encontramos con Fabián (otro chef) y Héctor (el parrillero). Los dos son argentinos y están contentos de conocernos.
Enseguida nos ofrecen quedarnos ahí y nos preparan un super super.... ASADOOOOOOO!!!!!!!! Pasan los días y comemos y comemos... recuperamos todos esos días de puro arroz y pollo en Bolivia y Perú.




Conocemos al resto de los empleados: Milton, Gilberto, Juan, El gordo, Carmencita, Sol. Nos encanta ayudarlos y entre todos nos re divertimos

El viernes Héctor y Fabián son contratados para ir a una fiesta a cocinar y así mismo ellos nos contratan a nosotros dos como meseros. Empezamos super serios...

Pero después le tuvimos que ponerle salsa a la fiesta...

Y cuando ya nos empezamos a divertir más que los invitados e hicimos papelones...
nos fuimos a bailar a otro lado...

El sábado trabajamos todo el día en la parrilla...
Nos aburrimos bastante (???) asisque después tuvimos que salir a bailar todos juntos! Y qué mejor que con la gula de la madrugada tener un restaurant para vos solito... Volvimos y seguimos bailando en la parrilla mientras los chefs se preparaban unas riquísimas papas fritas con milanesas y huevos fritos!! que tullll????
Conocimos a más argentinos que viven acá en Cuenca (realmente es una ciudad que encantó a varios con su magia). Por ejemplo Daniel y Celeste iban hacia Canadá desde Argentina y se quedaron acá, pusieron una hostería que se llama "La Posada del Ángel" que es líndisma y a la que nos invitaron unos días. Ahí aprovechamos para dormir comodísimos, con tele, baño, ricos desayunos y sin pagar un solo peso.

La hostería está en el centro asique recorrimos de todo un poco y Pancho fue a escalar... (¡¡¡¿Por qué no hay canchas de hockeyen nigún lado?!!!)


También nos visitaron en la parrilla los argentinos que juegan y dirigen el "Deportivo Cuenca" que es el equipo de fútbol de acá.

Vendimos artesanías y muchos cd's entre las mesas. La gente nos ayuda mucho y además de no gastar un peso en comida ni alojamiento, hay personas que vienen a ofrecernos cosas y nos ayudan con algo de plata. Los diarios y la tele nos hicieron notas y eso nos ayudó a conseguir sponsors.
Nos está viniedo genial para juntar algo que en algún momento nos va a faltar... estamos muy bien y super divertidos. Pensamos quedarnos a trabajar en la parrilla por un mes. ¡Qué alegría! Les vamos a ir contando cómo nos va... si esto hicimos en una semana imagínense las fotos que se vienen!!

7 de septiembre de 2008

Ultimos días en Perú: Huaraz y Máncora

De repente veo una sirena de policía por el espejito retrovisor! "Pancho!! nos sigue la policía!". Nos pararon para decirnos que habíamos excedido el límite de velocidad (con la Estan???????? mmmmm). El policía después de decirnos todo los que nos podía pasar nos aclara: "Y bueno sigan con cuidado, lo dejamos a su consideración". Y "a su consideración.." lo repitió como cinco veces pero nos hicimos los argentinos que no entendíamos ese tipo de "propuestas en contra de
la ley" y le dijimos: "bueno muchas gracias hasta luego!", cerramos la puerta, pusimos primera y seguimos sin mirar para atrás!. Bueno che, es que no solemos hacer esa cosas corruptas! jajajajaj

Salimos al callejón de Huaylas, un valle al que llegamos luego de atravesar nuevamente la cordillera, a su ciudad capital que es Huaraz. Se ven picos nevados por todos lados y vemos el sol de nuevo! Dormimos en frente a la policía y al día siguiente partimos a "Chavín de Huantar", más ruinas que se suman a la gran historía cultural de Perú: una fuente interminable de material arqueológico fascinante. Esta vez se trata de una civilización muchísimo más antigua que los incas pero igual de organizados y con un marcado interés en subsitir como una cultura poderosa a través del tiempo. Y así fue, vemos el templo, la plaza, las piedras talladas... Increíble que hoy en día las podamos apreciar y saber que estuvieron ahí, que vivieron así, y sobretodo nos transmiten lo que ellos creían y su espiritualidad. Dentro de 3500 años alguien sabrá como vivimos y sentimos nosotros hoy? Somos capaces de dejar esa huella?



Esa noche dormimos detrás de un restaurant campestre, y como agradecimiento pedimos un menú (uno para los dos obvio!) por el cual terminamos llorando ya que confundimos el ají picante de la ensalada con nuestro morrón! qué error!!!!!
En la mitad de la noche escuchamos algo que golpeaba nuestra puerta al cual no le dimos importancia ya que estábamos en el medio de la nada. Pero cuando lo sentimos debajo de la camioneta y cada vez más fuerte nos preocupamos... hasta que nos dimos cuenta que eran nuestros vecinos LOS PATOS que encontraron calentita nuestra estanciera para pasar la noche.

Después de visitar los boulders de la zona partimos para la Laguna de LLanganuko, que queda dentro de un Parque Nacional en el cual nos quedían cobrar $65 soles a cada uno para pasar la noche.


- Pero por favor señor, no podemos pagar esa plata, además mañana nos vamos temprano- y las palabras mágicas funcionan (esta vez después de un rato de trabajo para convencer a los guardaparques) y entramos por solo $20 soles los dos.
El lugar es muy lindo, una laguna divida en dos, de un color turqueza alucinante y el Huascarán de fondo que es el pico nevado más alto del lugar: 6700 msnm.



Después de tantos días de descanso se ve que nos dieron ganas de manejar asique parando un par de noches en estaciones de servicio o algún restaurant en el medio de la nada, manejamos y manejamos hasta Piura, una ciudad ya bien al norte que queda a unos 270 km de la frontera con Ecuador.
Nos encantó el lugar y la gente, y sobretodo sentimos el calor!!!!!!! Pasamos una linda noche en un estacionamiento y salimos para las playassss!!


Máncora fue nuestro próximo destino y nos enamoramos del lugar... una playa en el medio del desierto, con palmeras, arenas blancas y mar clarito! Qué lindo!!!


Ahí encontramos "la comunidad argentina de paseo por el mundo": además de nosotros conocimos a dos rosarinos vendiendo sandwiches en la playa (Alan y Juan), una familia de Junín de los Andes viajando en una casilla rodante por sudamérica (Claudia, Leandro y Alejandro x 2) y un motoquero sanluiseño que viajaba sin parar (por una promesa a un amigo) con el fin de ver a su hijo que vive en Colombia (Pablo). Todos juntos preparamos cebiche que compramos en el mercado y compartimos mate porque a Pablo le quedaba un fondito de yerba!! (qué alegría).

Descansamos tres días, nos metimos al mar, vimos hermosos atardeceres, vendimos artesanías y dormimos al lado de la familia argentina estacionados frente al mar... HERMOSO!!


Pasamos un día sábado la frontera y por suerte fue muy sencillo. Aunque no puedan creerlo nos preocupamos tanto por el seguro y terminamos enterandonos que éste no es obligatorio en Ecuador, no nos pidieron ni un papel al respecto! Nos dieron 90 días de visa y entramos contentísimos.
Manejamos los primeros kilómetros y....

Y AHORA QUÉ EN ECUADOR????